El triunfo del tenista argentino Juan Martín del Potro en Indian Wells este domingo fue emotivo por partida doble. La Torre, hoy número seis del mundo, se consagró por primera vez en un Masters 1000, después de un año difícil, en el que pasó tres veces por el quirófano y sopesó la retirada con solo 29 años. Tras imponerse ante suizo Roger Federer en la final del torneo, Delpo alzó los brazos y festejó. Se acercó a una de las cámaras de televisión y con un rotulador azul escribió en un nombre que al principio causó confusión. César decía el mensaje que rodeó con un corazón. Era el nombre de su perro, que falleció el pasado febrero.

Es triste que haya que considerar valiente a Rafa Nadal por defender su opinión con educación y respeto. Es preocupante que exista mucha gente que tenga que permanecer callada por miedo. Es inquietante que sea necesario casi ser un héroe para expresar pacíficamente una idea compartida por una mayoría. Es inaceptable que una multitud de ciudadanos se sienta intimidada y silenciada por una minoría avasalladora y vociferante. ¿Cómo hemos llegado a esto tras 40 años de democracia?— Carmen Gil Martínez. Aracena (Huelva).

Wimbledon 2017 se juega desde el 3 de julio hasta el 16 de julio. El torneo de tenis afronta su semana decisiva a partir del lunes 10 de julio, donde se disputan los 16 partidos de octavos de final de los cuadros masculino y femenino. En el calendario destacan los españoles Rafa Nadal y Garbiñe Muguruza, que buscan clasificarse para los cuartos de final.

Qué suerte tenemos de tener un tenista con estos mimbres. Nos hemos emocionado viendo lo conseguido en París. Sobran los adjetivos para calificar a este excepcional deportista. Todos nos debemos sentir orgullosos de tener una persona de esta valía. El que Rafa haya ganado en tantas finales ha dado mucha felicidad a muchas personas que seguimos creyendo en este país. El deporte ayuda en la autoestima de los ciudadanos. Ojalá nuestros políticos tuvieran lo que tiene Nadal.— José Antonio Cabeza. Barbate (Cádiz).

Un walkover en el mundo del tenis demuestra que lo importante siempre es participar. Al menos, así denominan a los que logran la victoria cuando no hay más competidores, porque se han retirado o, directamente, ni se han molestado en empuñar la raqueta. Walkover también es el título de este fashion film que hoy estrenamos de WHITE, o lo que es lo mismo, del productor zamorano Miguel Ángel Pérez Blanco, que ha dirigido esta historia de viejas glorias y superheroes dentro y fuera de la cancha.

Se meneaba Garbiñe Muguruza como si fuera un serrucho abriéndose paso en la madera, eléctrica y con la mirada desafiante, como si tuviera alguna cuenta pendiente con Yanina Wickmayer, pero nada de eso. En todo caso, consigo misma, porque aunque las cosas no estén terminándole de salir bien este año tiene el deseo y el hambre para regresar arriba, mucho apetito para volver a hacer algo importante en Wimbledon. Ahora bien, va paso a paso, dice. Y este jueves, lo que procedía era derribar a la belga, y así lo hizo: 6-2 y 6-4 (en 1h 20m).