Desde que comenzó a marcar el camino que el pasado 14 de agosto le llevó a anunciar su retirada de la Fórmula 1, Fernando Alonso se ha cansado de repetir ese discurso con el que enumeraba los puntos débiles del certamen que le hizo famoso y rico. Al mismo tiempo, se explayaba en destacar los atractivos de otros retos que se le aparecían. Consciente de la imposibilidad de plantearse ganar su tercer Mundial por la flojera del McLaren que condujo las últimas cuatro temporadas, el asturiano se fijó como objetivo encasquetarse la conocida como Triple Corona, un galardón honorífico que se le otorga a quien es capaz de imponerse en el Gran Premio

El Gran Premio de Abu Dabi de Fórmula 1 lo ha ganado Lewis Hamilton (Mercedes), pero la carrera era de Fernando Alonso (McLaren). En su último gran premio, el piloto asturiano ha acabado undécimo fuera de los puntos. Y Hamilton, con cinco coronas, y Sebastian Vettel (Ferrari), el campeón del año pasado y que ha quedado segundo este domingo en el circuito de Yas Marina, le han dedicado un tributo muy especial: ambos pilotos lo han esperado para escoltarlo en su última vuelta subido en un F1.

El GP de Abu Dhabi de F1 se celebra este fin de semana en el circuito de Yas Marina (Emiratos Árabes Unidos). Es la última parada del Mundial de Fórmula 1, tras el GP de Brasil en el que Hamilton se alzaba con la primera posición y lograba su 15º triunfo en el continente americano.