La ya frecuente aparición en los medios de accidentes de carretera con muertes de ciclistas, hace imprescindible que todos los automovilistas recordemos la imperativa necesidad de extremar la precaución para evitar estas desgracias. Pero confieso que cuando en una carretera difícil diviso ciclistas paso miedo. En efecto, la inmensa mayoría de las veces los ciclistas no llevan luz de posición, ni luz de freno, ni intermitentes, ni espejos retrovisores, y menos aún matrícula que los identifique en caso de infracción. Parece obvio que esta situación no es la mejor para contribuir a su seguridad en unas condiciones en las que se produce un uso