El Pabellón Olímpico de Badalona, allí donde se vivió la leyenda del Dream Team en 1992 y el Divina Joventut celebró los mayores éxitos de su fantástica historia, volvió a vibrar el domingo con una victoria ante el Fuenlabrada. Estaba justificado el entusiasmo de la sufrida afición de la Penya que esta temporada vio a su equipo virtualmente descendido y, aún peor, al club a un paso de su disolución debido a la crítica situación económica que atravesó. La resurrección en la cancha tiene rostro argentino. El de Nicolás Laprovittola (Morón, 28 años).