Podría decirse que el hygge (pronunciado “hu-ga”) es la base de la felicidad. O por lo menos en Dinamarca. Copenhague, la capital del segundo país más feliz del mundo después de Noruega, según el Programa de Desarrollo de la ONU, emana hygge, un concepto danés que relaciona los momentos cotidianos con el disfrute de la vida. Además, es una de las ciudades menos contaminantes del mundo y posee un plan de inversión en energías renovables con la finalidad de ser autosuficiente, sostenible y eliminar las emisiones de CO2 antes de 2025. Con 569.557 habitantes, casi dos millones en su área metropolitana, Copenhague se tiene que recorrer en busca