Ya han pasado dos años desde la inesperada muerte de Prince y el artista, famoso tanto por su música como por su estrambótica vida, sigue estando presente. Tanto que, a punto de cumplirse los dos años de su fallecimiento ocurrido el 21 de abril de 2016, se acaba de anunciar la publicación de un libro de memorias.

Hoy tiene 23 años y ha actuado en Los Ángeles, ha firmado un contrato con una major de la industria y hace videoclips con Fernando Lugo, que cuenta con Bad Bunny, Sean Paul o Maluma en su cartera de clientes. A diferencia de otros artistas del género, él no tiene ninguna duda de a quién representa: "Ustedes no están viendo un papel, me están viendo a mí. A mí no se me va a olvidar nunca de dónde vengo y sé que la gente que me quiere de verdad no quiere que se me olvide. Para mí tiene que ser muy difícil llevar dos caras: la tuya y la del artista. Mi 'yo' es en sí mismo un artista, entonces ya no me hace falta hacer ningún papel".

Por estas fechas es ya casi una tradición suiza desvelar la cartelera del Montreux Jazz Festival. Este evento es una de las principales atracciones internacionales de la nación alpina, y los helvetas esperan con curiosidad e interés la lista de músicos que tocarán a orillas del lago Leman a partir del 29 de junio. Aunque dados los precios que quitan el hipo, a menudo el interés queda en solo eso: interés. Ya que ni los suizos pueden permitirse pagar entradas que a menudo superan los 300 euros por barba para las mejores localidades.

Hay artistas que caminan en la dirección que ellos quieren (que casi siempre coincide con la del mercado) y otros que caminan en la dirección que indica la obra de arte. El poeta Charles Simic suele explicar el proceso creativo de manera muy gráfica: “Quería ir a la iglesia pero el poema me llevó al canódromo. La primera vez que me sucedió quedé horrorizado. Me llevó años admitir que el poema es más listo que yo. Ahora camino en la dirección que él me indique”.

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