Hipotéticamente hablando, en un país con diez periódicos impresos, tropecientos canales de televisión y bi-tropecientas emisoras de radio... alguien en la Cámara de Cuentas decidió un tranquilo domingo filtrar una auditoría bomba solo a dos diarios. Hipotéticamente por ninguna razón específica. Quizá solo por empezar la semana de la Ley de Partidos empozoñando a unos y distrayendo a otros.

Argenis regresará, y cuando lo haga no hay dudas de que en el caso OMSA se producirán variaciones sobre el mismo tema. No es lo mismo el asesinato de Yuniol que las compras que la auditoría pone en evidencia, aun cuando lo primero sea consecuencia de lo segundo.

Lo que se espera en la Cámara de Diputados es un choque de trenes en el pulso por aprobar el tipo de primarias en la Ley de Partidos. El leonelismo dirige el hemiciclo y la comisión que estudiará el proyecto, pero el metro del danilismo viene a velocidad del tren bala, y algunos aseguran que los honorables comenzarán a gotear a favor de las abiertas porque conocen que el poder tiene los juegos pesados. Los optimistas apuestan a un amarre de último minuto entre los líderes, pero hay que ver si Franklin lleva los perros al Comité Político.

En conversación con un político joven que aspira a la presidencia de la República le inquirí sobre la estrategia para su candidatura, y me respondió que por el momento ninguna en particular. Su plan consiste en incidir en los debates y dejarse ver porque calcula que para mayo de 2020 no se sabe lo que ocurrirá pues no hay nada definido ni definitivo, incluso en los partidos tradicionales del sistema. Este político está en lo correcto al advertir un panorama incierto, tanto así que hoy no se puede saber ???dónde está el dinero???, pero sentarse a esperar debajo de la mata es jugar al azar. Tampoco sirve extrapolar en forma arbitraria

El ???affaire??? de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), ha desnudado una de las mayores falacias del desarrollo institucional dominicano: los avances en materia de control.

Cuenta el Génesis que cuando Dios inquirió a Adán sobre su pecado este culpó a Eva de haberlo seducido. Dios entonces le reclamó a la mujer y ella no reparó en inculpar a la serpiente. Eso ha cambiado muy poco en la naturaleza e historia humanas. Aceptar responsablemente los errores es una actitud de escasos virtuosos. Tal reticencia aún es más rígida en una cultura patriarcal, como la nuestra, erigida sobre el mito de la infalibilidad del macho. Los psicólogos denominan a esa condición como ???disonancia cognitiva???, que es el estrés que sentimos cuando el concepto que tenemos de nosotros se ve confrontado por un hecho que lo contradice.

Los dominicanos necesitamos rápidamente aprender que de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno. Decimos esto porque seguimos insistiendo en dar carácter de ley a aberraciones que profundizan nuestros problemas en vez de contribuir a resolverlos.

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