Asoma el mejor Real Madrid

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El Real Madrid abrumó al Khimki de Shved (75-100), alcanzó su 20ª victoria en 26 jornadas de la Euroliga, aseguró el factor cancha en la eliminatoria de cuartos y confirmó su crecimiento exponencial superado el bache copero. Consolidando la solidez marcada ante el Fenerbahçe la semana pasada, los de Laso alcanzaron de nuevo el centenar de puntos, repartieron 26 asistencias (9 de Campazzo), dominaron el rebote de calle (19-43), y acabaron con siete jugadores en dobles dígitos de valoración. Con Causeur (22 puntos, con 4 de 5 en triples), Tavares (8 puntos, 11 rebotes y 2 tapones) y Rudy (15 puntos y 5 asistencias) al frente, el campeón fue de nuevo un equipo robusto, sin fisuras, frente a un Khimki empeñado sin éxito en jugar un uno contra cinco, unas veces con Malcolm Thomas, otras con Markovic, y demasiadas con Shved. En mitad de la tunda, Felipe Reyes (que aportó 3 rebotes) igualó a Juan Carlos Navarro como el jugador con más partidos en la historia de la competición (341).

Los de Laso se presentaron en el ArenaMytishchi de Moscú con siete puntos sin fallo de Carroll en los primeros tres minutos y un dominio holgado en el rebote que marcó rápidamente tendencia (3-13 al final del primer cuarto). Shved rascó ocho puntos para el Khimki a pesar de los grilletes de Taylor y equilibró momentáneamente el pulso. Pero el plan madridista, más gremial y dinámico, comenzó a crecer abrazado al poder intimidador de Tavares. Tardó en crecer la hucha visitante por la notable afinación de los amarillos desde el perímetro y por las seis pérdidas que emborronaron el expediente del campeón en el primer parcial. Sin embargo, Rudy y Causeur, con dos triples por barba, sacudieron en un santiamén el marcador en la reanudación (29-36, m. 13). Y, con la productiva aparición de Ayón (seis puntos y cuatro rebotes en sus siete primeros minutos en pista), el demarraje cogió fuerza definitivamente hasta el +13 justo antes del viaje a vestuarios, tras cuatro puntos consecutivos de Campazzo y una bandeja inexplicablemente fallada por Markovic (38-51, m. 20).

Malcolm Thomas recogió a duras penas el testigo de Shved en un Khimki que derretido bajo los aros (7-24 en rebotes al descanso). Para entonces, el Madrid era un grupo firme, con tres jugadores en dobles dígitos de valoración (Campazzo, Causeur y Rudy) y dos más rondado la cifra (Tavares y Ayón). Solo las 10 pérdidas de balón de los de Laso rebajaron en ese tramo las dimensiones del descosido. Pero el Madrid controlaba el ritmo, se manejaba con fluidez y recogía bajo los aros casi todos los tiros que fallaba. El Khimki cerró la primera mitad con solo tres rebotes defensivos. Los de Laso repescaron 13 de los 16 tiros errados. La contabilidad del segundo cuarto (16-27) retrató la superioridad del campeón.

Los problemas de Ayón en el tobillo izquierdo (se retiró cojeando a vestuarios) fueron el único contratiempo de un Madrid solvente, gestionado ahora por Llull y en el que comenzó a despuntar el reaparecido Thompkins. El estadounidense, ausente las siete primeras jornadas y las cuatro anteriores, completó, con seis puntos, el recital de puntería de Causeur. Con el cuartro triple sin fallo del escolta francés, los de Laso alcanzaron la frontera de los 20 de ventaja (50-70, m. 30). Otro triple de Rudy y un par de tiros libres de Deck finiquitaron cualquier dilema competitivo (50-75, m. 31). A cuatro jornadas para el final de la fase regular asoma el mejor Madrid del curso. La próxima semana, con doble jornada, los de Laso reciben al Armani Milán el miércoles y viaja a Vitoria para medirse al Baskonia el viernes.

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Fuente El País - España