El derbi mide la idea de Setién y el efecto Caparrós

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“Hay que ir a cada jugada como si fuese la última”. El mensaje corresponde a Lorenzo Serra Ferrer, vicepresidente deportivo del Betis, entrenador del conjunto verdiblanco la última vez que logró el doble triunfo en el derbi (Movistar Partidazo. 18.30 horas). Fue en la temporada 94-95, cuando el Betis ganó los dos derbis al Sevilla (0-1 y 2-1). Han pasado 23 años y el conjunto heliopolitano ha completado una travesía en el desierto. Ahora llega al derbi mejor posicionado que el Sevilla (cinco puntos por delante), y ya clasificado para la Liga Europa al menos como séptimo.

La última vez que el Betis llegó a un derbi mejor clasificado que su vecino fue en 2013, un oasis en una década de marcado dominio sevillista. El derbi oficial número 128 le llega al Betis, además, con la posibilidad de ganar y dejar tocado al Sevilla en su pelea por Europa. Si el Betis gana y el Getafe hace lo propio ante el Atlético de Madrid, el Sevilla ya no dependería de sí mismo para ser el séptimo clasificado. Y el Getafe juega la última jornada en La Rosaleda, estadio de un Málaga ya descendido.

“Ganamos los dos derbis en la temporada 94-95 y recuerdo que también se disputaron los dos en la penúltima jornada. Fue un subidón porque veníamos de Segunda e hicimos un gran año. Nos entrenaba Serra Ferrer, que daba una caña tremenda”, recuerda Juan José Cañas, futbolista del Betis durante 14 temporadas.

No me importa lo que diga Caparrós. Estos partidos no se ganan por echar huevos. Tenemos nuestra forma de jugar y no voy a cambiar un ápice la preparación de este encuentro con respecto a los que hemos jugado”, proclamó Setién, quien confirmó que el portero del Betis será el joven Pedro, ya que ni Adán ni Dani Giménez han conseguido superar sus molestias. Un empate asegura al Betis la sexta plaza, con lo que se evitaría disputar las tres rondas previas a las que sí obliga la séptima plaza.

Setién cuenta con la duda del mexicano Guardado, aunque todo apunta a que el mundialista podrá jugar el derbi. 5.000 béticos arroparon ayer a sus futbolistas en el último entrenamiento celebrado a puerta abierta en el Benito Villamarín.

Joaquín Caparrós ha logrado revitalizar a un Sevilla destrozado tras la final de la Copa del Rey (0-5 contra el Barcelona). Después de llegar a estar nueve partidos sin conocer el triunfo (cinco derrotas y cuatro empates), las victorias ante la Real Sociedad y el Madrid le han devuelto el pulso al Sevilla. Sin apenas tiempo para tocar aspectos tácticos, Caparrós ha dotado de más seguridad defensiva a un equipo que ha recuperado algo de intensidad. Odiado en el Benito Villamarín, Caparrós es un auténtico especialista en los derbis. De los 10 partidos que dirigió, solo perdió uno. Fue el último en el banquillo, ganado por el Betis por 1-0 en 2005. Ganó tres y empató los seis restantes.

“Ellos están muy contentos porque se han clasificado para jugar una competición en la que el Sevilla es el rey”, afirmó el entrenador del Sevilla nada más derrotar al Madrid. “Se venden muchas motos en el mundo del fútbol. Setién ha dicho que nosotros paramos mucho los partidos y resulta que en el derbi de ida el Betis hizo más faltas, realizó más despejes y vio más amarillas. No es real lo que ha dicho Setién”, afirmó Caparrós, molesto por las insinuaciones del técnico bético acerca de la forma de jugar de su Sevilla. Jesús Navas será duda hasta última hora.

Fuente El País - España