Para los directores, Carles Bover y Julio Pérez, optar al Goya a Mejor Cortometraje Documental "supone una oportunidad única de visibilizar la realidad que sufre la población palestina en la Franja de Gaza y así romper el silencio mediático a través de la cultura". Los responsables de Gaza defienden que sufrieron "innumerables intentos de censura". El corto, como anteriormente otros candidatos en la misma categoría, se puede ver íntegro desde hoy en la web de EL PAÍS.

Liboria Rodríguez llegó de Oaxaca, un Estado pobre en el sureste de México, a la capital en 1962. Encontró trabajo en el número 21 de la calle Tepeji, en el barrio de Roma, el corazón de la capital mexicana. Al cruzar el umbral la mujer supo que ese sería su hogar. Bajo el techo, una familia de clase media cuidaba de Alfonso, un bebé de nueve meses que más de medio siglo después se convertiría en uno de los directores de cine más importantes del mundo. Alfonso Cuarón Orozco es hoy un veterano cineasta que avanza con paso firme hacia un nuevo Oscar por Roma, su retorno al añorado territorio de la infancia donde Liboria, una indígena mixteca

CON CHICHO Ibáñez Serrador (Montevideo, Uruguay, 1935) sucede que ha sido tantas cosas que un logro tapa otro y nos hemos acostumbrado a conocerlo solo por partes. Fue el padre de Un, dos, tres… responda otra vez, que también dirigía, presentaba y hasta doblaba, cantando a la calabaza Ruperta, la mascota del programa. Ese concurso —creado en 1972— congregaba ante la pantalla a 24 millones de telespectadores cuando España tenía 37 millones de habitantes. Interesaba por igual a padres, abuelos y nietos. La fórmula se exportó a otros países y Chicho siguió inventando programas pioneros, como Hablemos de sexo o El semáforo. Pero antes de que

Cuando una persona destaca en cualquier campo alrededor nacen irremediablemente los admiradores acérrimos y los detractores voraces. Michael Jackson une a su éxito como cantante el halo mítico que se genera alrededor de alguien famoso que además muere joven. Convertido en más que una estrella de la canción, Jackson genera más ganancias después de muerto que cuando vivía y la explotación del personaje sirve para seguir creando nuevos contenidos que van desde libros a exposiciones, subastas o documentales.

Más artículos...