Cuatro ciudades compiten por acoger las próximas galas de los Goya

Cine
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Los Goya no parecen tener nostalgia de casa. Por segunda vez en 33 ediciones, la gala del cine español se marchó de Madrid, a Sevilla. El viaje a Barcelona, en 2000, fue la otra excepción. Pero respecto a aquel episodio aislado, algo ha cambiado: los cientos de fans sevillanos, frente a la soledad de las galas en Madrid; actores y directores, encantados con la “excursión de fin de curso”; y, sobre todo, las ventajas económicas. La Academia de cine no mira atrás con arrepentimiento, sino hacia adelante. Y los Goya se plantean iniciar una larga gira que cada año los lleve allá donde los quieran en España. Valencia, Palma de Mallorca, Málaga y la propia Sevilla ya trabajan para acoger las siguientes ceremonias. Y Mariano Barroso, presidente de la Academia, está más que dispuesto a negociar con ellas.

En realidad, ya para la edición de este año había varios destinos interesados. “Llegamos a un acuerdo con Sevilla porque reunía tres requisitos fundamentales: comunicación directa con Madrid, sede de la industria; un espacio adecuado para una gala tan compleja y que tiene que albergar a 3.000 personas –hay pocos sitios así en España, y adecuar un polideportivo encarece el evento-, y una actitud acogedora de las instituciones locales”, desgrana Barroso. Más que dinero, se refiere a la cesión de espacios públicos para proyecciones y promoción de los premios. “Sevilla se ha volcado, y además se sumaron patrocinadores locales muy activos”, resume.

El Ayuntamiento de la capital andaluza rezuma satisfacción por la “brutal campaña” que han supuesto los Goya. “Ha sido la mayor cita que el Palacio de Congresos y Exposiciones ha tenido para su captación de eventos. Tanto que se ahorrarán la campaña de publicidad para este año”, avanzan fuentes municipales sobre el impacto publicitario en medios, cifrado en 100 millones de euros. Aunque Antonio Muñoz, concejal sevillano de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, se muestra cauto sobre el futuro: “Ya veremos. La Academia tiene que hacer la digestión. Se han ido satisfechos y tomarán la decisión cuando corresponda”. El Consistorio quiere repetir o, al menos, firmar un compromiso para que los cabezones regresen en 2021. “El objetivo es darle una continuidad, aunque sea cada dos años”, añaden estas fuentes. El Ayuntamiento se niega a dar la cifra de su aportación económica a la última gala, bajo pretexto de que perjudicaría su candidatura respecto a otras ciudades, que podrían tirar de chequera para aumentar los vuelos y hoteles de los académicos.

En la alfombra roja, el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, dijo que le encantaría que la región acogiera los Goya cada año. Y Málaga recogió el guante. “El Ayuntamiento ya está trabajando en la posibilidad de acoger la siguiente edición de los Goya. Estudiamos ubicaciones y valoramos costes”, avanza la concejal de Cultura, Educación, Deporte y Juventud, Gemma del Corral.

Palma ya se presentó hace un año y medio para acoger la gala, y en estos días la Mallorca Film Commission reescribe el mismo “acuerdo pool” con el Ayuntamiento, el Gobierno regional, el Consejo insular y compañías hoteleras y aéreas. “Asumiríamos la cantidad que se acordara. Contamos con 1.800 butacas y una logística de transporte y alojamientos inmejorables”, afirma Pedro Barbadillo, director de la Mallorca Film Commission.

Valencia también quiere exponer sus razones. Sandra Gómez, la primera teniente de alcalde, relata que el Film Office local va a postular la ciudad como sede: “La gala sería un escaparate excepcional para reforzar Valencia dentro del sector y convertirla en un destino de cine. Hay que descentralizar la cultura”.

Reuniones

Hay otra ciudad que se puede sumar a la lista. José Javier Lacunza Arraiza, director gerente de NICDO (organismo encargado del desarrollo de cultura, deporte y ocio en Navarra), participó en una reunión en 2017 con la Academia donde se habló de la posibilidad de celebrar los Goya en Pamplona. Pero predica prudencia: “Como organización reunimos bajo el mismo paraguas la gestión de la cultura, las infraestructuras, la hotelería, el transporte y la Film Commission de Navarra, así que eso facilitaría mucho las cosas. Pero de momento no ha habido ningún paso concreto”. Lacunza explica que en los últimos meses NICDO no ha tenido conversaciones con la Academia, por lo que le parece exagerado incluir Pamplona en una “puja por los Goya” de 2020.

La decisión la tomará la junta directiva de la Academia; la próxima reunión será el 19. “Empezaremos a estudiar propuestas, pero no se decidirá entonces”, confirma Barroso. ¿Sale más rentable celebrar los Goya en otra ciudad? “El problema en Madrid es que eres un estorbo. Igual que con un rodaje: filmar en la capital encarece las producciones. Te vas a Sevilla y abaratas costes. Fuera todo son ayudas”. Y remata: “No hay misterios. Es más fácil fuera que en Madrid porque encuentras patrocinadores locales; porque la gente fue a Sevilla feliz —a los académicos no les costó el viaje—; el Ayuntamiento se ha volcado…”. Aunque exonera a la corporación de Manuela Carmena: “No te pueden cortar calles. Nos llevamos bien y vamos a anunciar un proyecto conjunto en breve”.

Fuente El País - España