Una cámara oculta revela el abandono de los refugiados

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Una película documental rodada en secreto dentro de un centro de estancia para solicitantes de asilo en Australia ha revelado la difícil situación de miles de refugiados abandonados durante años en islas remotas del Pacífico. Se trata de Chauka, Please tell us the time, y fue estrenada en el Festival de Cine de Londres a principios de octubre. La cinta muestra cómo transcurre la vida cotidiana de las personas internadas en un complejo de detención en la isla Manus, en Papúa Nueva Guinea, a 160 kilómetros al sur de Australia.

Cerca de 2.000 hombres, mujeres y niños viven actualmente en dos centros financiados por Australia: uno en la citada isla de Manus y otro en la de Nauru. Pese a que la mayoría ha recibido la condición de refugiado, han estado recluidos durante cuatro años en condiciones criticadas por las Naciones Unidas y por grupos de derechos humanos.

"Esta película es nuestra voz y queremos que la gente de todo el mundo la escuche", cuenta el co-director Behrouz Boochani, un periodista kurdo de Irán, a la Fundación Thomson Reuters. Esta entrevista fue realizada por teléfono desde Manus, donde Boochani lleva detenido desde 2013.

La política de inmigración rígida de Canberra requiere que los solicitantes de asilo sean interceptados en el mar cuando tratan de llegar a Australia para ser enviados a Manus y Nauru. Se les dice que nunca se instalarán en Australia. "La gente muere en esta isla", afirma Boochani, refiriéndose al reciente suicidio de dos solicitantes de asilo.

Boochani filmó el documental con ayuda de un teléfono móvil. Grabó clips de poca duración y los fue enviando a través de WhatsApp al cineasta holandés-iraní Arash Kamali Sarvestani, que lo convirtió en una película. La mayoría de las imágenes se grabaron a escondidas. "Estábamos solos... Yo, Behrouz y un teléfono inteligente, eso es todo", describe Sarvestani a la Fundación Thomson Reuters en una entrevista en Londres.

La película muestra la lucha de los solicitantes de asilo para hacer frente a la monotonía del campamento y a la separación prolongada de sus familias. De forma paralela, el periodista Boochani investiga los supuestos malos tratos que se dispensan en una unidad de confinamiento solitario apodado Chauka, nombre de un ave local.

Una cámara oculta revela el abandono de los refugiados

Las entrevistas se alternan con imágenes de una mariposa, un gatito o niños jugando al otro lado de la valla de seguridad que separa el campamento del mundo exterior. "Queríamos hacerlo poético, queríamos dar espacio a la audiencia para pensar", puntualiza Sarvestani. Él y Boochani no se han conocido nunca en persona, ya que este último no puede salir de Manus, ni siquiera para asistir al estreno de Londres.

Cabe recordar que, a finales de 2016, el expresidente de Estados Unidos Barack Obama acordó reasentar a 1.250 solicitantes de asilo detenidos en centros de inmigración australianos. A cambio, Australia aceptó acoger a refugiados centroamericanos. En septiembre, unas pocas docenas de refugiados partieron rumbo a Estados Unidos en una operación que el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, describió como una estupidez.

Australia debe reasentar a los solicitantes de asilo de la Isla de Manus debido al cierre planeado para el próximo 31 de octubre a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo de Nueva Guinea. El motivo de la clausura son los supuestos abusos y malos tratos que sufren los inquilinos. Y mientras, muchos refugiados se muestran inquietos porque creen que no se les va a ofrecer opciones de reasentamiento en Estados Unidos. "Todo es incierto... Estamos preocupados", ha afirmado Boochani.

Fuente El País - España