El Ibex sube un 9% desde mínimos: ¿conserva potencial?

Europa
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En octubre de 2013 el Ibex 35 firmó su séptima semana consecutiva en positivo, movimiento que ha repilcado hoy al cierre. El selectivo español se ha enfundado el traje de las compras y, con caídas puntuales, desde el 23 de marzo se anota un 9,23%, ascenso que le devuelve a los 10.200 puntos.

Si se sigue el lema de ‘vende en mayo y sal corriendo’, la Bolsa española debería emprender la corrección. Pero el consenso de los analistas se muestra optimista con el futuro de la renta variable española.

“La escalada del Ibex nos hace confiar en una futura revalorización de mayor calado”, afirma David García, analista de XTB. El experto advierte, no obstante, que el escenario sigue siendo el mismo que el de hace un mes cuando las caídas generalizadas hacían pensar en un descalabro de los principales índices europeos.

Eduardo Faus, analista técnico de Renta 4, señala que los 9.950 puntos se convierten en un nivel de soporte inmediato para los avances de la Bolsa. Por su parte, Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de Atl Capital, afirma que “el Ibex podría irse a los 10.400 puntos o incluso los máximos del año” que están en torno a los 10.600. Es decir, desde los niveles actuales el selectivo dispondría de un margen de revalorización del 3,5% en el corto plazo. Eso sí la experta no descarta que antes de reconquistar estas cotas, la Bolsa mantenga un movimiento lateral, algo que califica de necesario.

Las subidas de las últimas semanas han ido de la mano de la revalorización del dólar en su cruce frente al euro. A pesar de la corrección de ayer (al cierre de los mercados europeos cedía un 0,3%) desde los mínimos del año avanza un 4,75%. La moneda europea ha pasado de los 1,25 dólares a los 1,18.

Esta depreciación, que algunos consideran puntual, pero que otros creen que tiene recorrido hasta los 1,16 billetes verdes, “ha favorecido a los pesos pesados como Inditex, Telefónica, Iberdrola, Santander y BBVA”, afirma Felipe López, analista de Self Bank.

Álvaro Jiménez, de Gesconsult, defiende que el comportamiento que venía registrando la divisa europea en los últimos 14 meses era injustificado. “Con la inflación de la eurozona en el 1,1% y los tipos en el 0% el nivel óptimo para el euro está cerca de los 1,15 dólares y no en los 1,25 que marcó en febrero”, apunta.

Los otros dos factores que han influido en el comportamiento alcista de la Bolsa han sido “los buenos resultados empresariales, incluida la banca que con el precio del dinero en su mínimo histórico ve limitada su capacidad para incrementar márgenes, y la relajación de las tensiones comerciales”, resalta Jiménez. Aunque las cuentas del primer trimestre han sido positivas, estas se han visto penalizadas por la fortaleza del euro, algo que se corregirá en los próximos meses

Con la vista puesta en el cierre del año, Eugeni Siscar, de BNP Paribas Personal Investor, no considera descabellado que el Ibex 35 alcance los 10.800-11.000 puntos, los mismos niveles que maneja el departamento de análisis de Renta 4. Pero para transformar estos ideales en realidad es imprescindible el tirón de la banca. En Gesconsult se muestran optimistas con el sector y señalan que los tipos del 0% tienen escaso recorrido. “Los bancos se mostrarán muy sensibles a cualquier noticia sobre el futuro de la política monetaria”, resaltan.

Los fundamentales y la menor incertidumbre política siguen apoyando a la Bolsa española que, a diferencia de índices como el Dax, continúa un 35% por debajo de los máximos registrados en octubre de 2007.

El alza del crudo, el principal riesgo

El ascenso del crudo en las últimas semanas es visto como una de las principales amenazas. Aunque la recuperación de los precios del petróleo favorece a firmas como Repsol o Técnicas Reunidas, perjudica al conjunto de la Bolsa. España es un país puramente importador de crudo y cualquier ascenso de los precios supone un recorte en el poder adquisitivo de los hogares, así como un incremento de los costes para el resto de empresas.

Los otros elementos de incertidumbre pasan por el proceso de normalización de la política monetaria, las tensiones geopolíticas y comerciales así como el devenir de América Latina, una región en la que las empresas españolas cuentan con una gran exposición.

Fuente El País - España