Por qué febrero es el mes ‘loco’

Ciencia
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Lo de “febrero, el loco” no es ninguna ocurrencia. El comportamiento de la atmósfera durante el segundo mes del año dista mucho de ser predecible, por lo que ese apelativo es fruto del enorme cúmulo de episodios meteorológicos extraordinarios que se han agolpado en los últimos siglos, antes incluso del inicio de las observaciones sistemáticas con instrumentos. En la historia del clima de España febrero acapara las heladas más temibles (1938, 1954, 1956, 2012), violentos temporales de viento (1941, 1963, 1989), copiosas nevadas (1888, 1944, 1954, 2005), lluvias catastróficas (1636, 1902, 1974,1988) y también, como si tratase de disimular, temperaturas primaverales que distorsionan por completo su carácter invernal (1960, 1990, 1997, 2000, 2019).

La Alcazaba de Málaga durante la histórica nevada de 1954, que también afectó a otras ciudades andaluzas como Huelva. ampliar foto
La Alcazaba de Málaga durante la histórica nevada de 1954, que también afectó a otras ciudades andaluzas como Huelva.

España es una encrucijada geográfica que recibe masas de aire de muy distinta procedencia. Nuestra circulación atmosférica zonal determina vientos dominantes del oeste, que al llegar desde Atlántico ejercen un efecto moderador en el régimen térmico. No obstante, al ocupar el extremo suroccidental del continente europeo la Península es alcanzada fácilmente por aire cálido de origen tropical o subtropical, como el que en esta recta final de febrero de 2019 ha traído temperaturas anormalmente altas.

Por la misma razón, las invasiones de aire polar llegan con mayor dificultad que a otras zonas de Europa, aunque eso no significa que nos libremos de ellas. Son más frecuentes en enero, el mes más frío, pero el historial acredita que febrero tiene predilección por algunas de las más nombradas, como las de 1938 (con devastadores efectos entre los contendientes de la Guerra Civil durante la Batalla de Teruel), 1954, 1956 y 2005, todos ellas de notable impacto en la Península y Baleares. Igualmente, borrascas profundas que se forman en el Atlántico nos suelen visitar en febrero, con efectos desastrosos por la intensidad del viento, como ocurrió en 1941 y 1989.

En 2019 se han batido marcas de máxima absoluta para febrero, es decir, la temperatura más alta en un día específico, como los 23 a 25 ºC de los últimos días en el aeropuerto de Zaragoza, Soria y Ourense, entre otros lugares, pero en 1990 el récord fue de temperatura media

Además, algunas borrascas afectan de manera especial a Canarias, Ceuta y Melilla donde en febrero se han dado periódicamente precipitaciones superiores a los 100 litros por metro cuadrado. Un caso muy notable es el del temporal de finales de febrero de 1988, con máximos de precipitación de 590 litros por metro cuadrado en 24 horas en la isla de El Hierro.

Bonanzas versus récords de frío

Es probable que la nube de información actual empuje a creer que bonanzas atmosféricas como la de febrero de este año son una excepción, pero no es así. En 2019 se han batido marcas de máxima absoluta para febrero, es decir, la temperatura más alta en un día específico, como los 23 a 25 ºC de los últimos días en el aeropuerto de Zaragoza, Soria y Ourense, entre otros lugares, pero en 1990 el récord fue de temperatura media. La mayor parte de España vivió su febrero más cálido del siglo XX, con unos excepcionales 15,4 ºC de media mensual en Valencia, 12,4 ºC en el observatorio de Barcelona-Fabra y 10,9 ºC en Madrid. Fue una situación muy persistente y anómala. Esos 15,4 ºC de Valencia se desviaron 2,8 ºC por encima de la media normal de febrero.

Salvo Canarias, Almería y Málaga, España entera amaneció bajo cero el 11 de febrero de 1956, tal como muestra el listado de temperaturas del boletín meteorológico de aquel día. ampliar foto
Salvo Canarias, Almería y Málaga, España entera amaneció bajo cero el 11 de febrero de 1956, tal como muestra el listado de temperaturas del boletín meteorológico de aquel día.

El comportamiento anormalmente cálido de febrero en 1990 y 2019 hace inconcebible lo que se vivió en el mismo mes de 1956. Las temperaturas medias de Madrid y Barcelona fueron de 1,9 y 1,6 ºC, respectivamente, pero en otras muchas capitales los promedios mensuales fueron negativos, como atestiguan los -2,8 ºC de Vitoria. Las mínimas absolutas se desplomaron a valores que no han vuelto a repetirse.

El día 2 se llegó a -32 ºC en Estany Gento, una estación meteorológica a más de 2.200 metros de altitud en los Pirineos de Lleida, que Aemet mantiene como récord absoluto de frío en España. Pero del glacial febrero de 1956 llaman la atención datos observados junto al dulce Mediterráneo, como los -10 ºC del aeropuerto de Palma de Mallorca y Barcelona-Fabra, o los -7 ºC de Castellón y Valencia. El desastre en el campo fue mayúsculo y se asentó definitivamente el concepto de helada negra, ya que el frío parecía actuar en silencio sin la blanca huella de la escarcha. 

El incendio de Santander en 1941

Vista del centro de Santander, devorado por el fuego durante el temporal de viento del 15 y 16 de febrero de 1941, causado por una borrasca con sólo 952 milibares de presión atmosférica en su centro. ampliar foto
Vista del centro de Santander, devorado por el fuego durante el temporal de viento del 15 y 16 de febrero de 1941, causado por una borrasca con sólo 952 milibares de presión atmosférica en su centro.

Más que el frío, lo que se teme durante el mes de febrero en el Cantábrico son las suradas, vientos cálidos con efecto föhn. En Santander no se olvidará nunca el histórico temporal de febrero de 1941, desencadenado por una borrasca extraordinariamente profunda, con 952 milibares en su centro. El barómetro de su observatorio marcó el registro de aquel vórtice excepcional, pero el anemómetro no sobrevivió.

Los días 15 y 16 hubo rachas superiores a los 180 kilómetros por hora, de las que se tiene constancia porque lo registraron otros observatorios, como el de Igueldo, cerca de San Sebastián. El recuerdo imborrable de aquel temporal, sin embargo, son las llamas del pavoroso incendio en el centro de Santander, donde el fuego arrasó 37 calles al ser propagado por las intensas rachas de viento. Días después, la ciudad mostraba un aspecto fantasmal con decenas de edificios derruidos y todavía humeantes en medio de un paisaje urbano teñido de negro.

Pese a la placidez atmosférica con que se quiere despedir en este invierno 2018-19, febrero ha demostrado a lo largo de la historia que es un mes de extremos climáticos.

Algunos episodios notables de los 'febreros' españoles

Furgoneta aplastada por una palmera el 25 de febrero de 1989 en Valencia, donde ese día hubo más de un centenar de rachas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora.
Furgoneta aplastada por una palmera el 25 de febrero de 1989 en Valencia, donde ese día hubo más de un centenar de rachas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora.

NEVADAS HISTÓRICAS

-2/4 de febrero de 1603: Intenso temporal de nieve en la costa mediterránea que afecta a Valencia, Barcelona y Tortosa. El tejado de algunas casas se hunde por el peso de la nieve.

-2 de febrero de 1727: La nieve alcanza un espesor de dos palmos en Murcia.

-14/20 de febrero de 1888: Una de las mayores nevadas de la historia de España deja espesores de más de 4 metros en Asturias y Cantabria, sepultando las casas de numerosos pueblos.

-22 de febrero de 1904: Nieva en Sevilla

-2/3 de febrero de 1954: Nieva al nivel del mar en numerosas zonas de España, incluidas ciudades como Málaga y Huelva.

-20 de febrero de 1996: La nieve paraliza la ciudad de San Sebastián. En el observatorio del monte Igueldo se acumulan casi 30 centímetros.

LLUVIAS INTENSAS E INUNDACIONES

-11 de febrero de 1626: inundación de Sevilla por el desbordamiento del río Guadalquivir.

-4 de febrero de 1636: Mueren 150 personas en Valladolid y Zamora durante las inundaciones catastróficas en las riberas de los ríos Pisuerga y Duero. Junto a un intenso temporal de lluvias, temperaturas muy cálidas para la época favorecieron un rápido deshielo, con importantes crecidas en los caudales.

-18 de febrero de 1643: Avenida del Ebro que destruye el puente de Piedra en Zaragoza, suceso del que deja constancia años después el pintor Martínez del Mazo en su cuadro Vista de Zaragoza, obra atribuida con frecuencia a Velázquez.

-18 de febrero de 1710: Avenida del Segura en Murcia, donde se desmorona el puente grande de madera.

-25 de febrero de 1788: Inundaciones en Valladolid, Zamora y Salamanca. En Valladolid la avenida del río Esgueva destruye 12 de los 14 puentes.

-13 de febrero de 1895: El río Segura se desborda en las poblaciones murcianas de Calasparra y Cieza, así como en Orihuela (Alicante).

-26/27 de febrero de 1902: Inundaciones en el centro y sur de la Península. El día 26 se desborda el Guadalquivir en Sevilla tras caer 182 litros/m2 de lluvia y el 27 se produce la inundación de Toledo.

-17 de febrero de 1974: Lluvias intensas en Baleares, que dejan 188 litros/m2 en Escorca y 200 en Turitxant d’Abaix.

-24 de febrero de 1985: Máximo de precipitación en Melilla, con 180 litros/m2 en 24 horas.

-24/27 de febrero de 1988: Uno de los mayores temporales de lluvia en Canarias, que marca el récord de precipitación en 24 horas para el archipiélago con los 590 litros/m2 recogidos el día 24 en San Andrés, en la isla de El Hierro. En otros puntos de la isla caen más de 100 litros durante el temporal, que también afecta de lleno a Tenerife y La Palma. Tres días después, el 27 de febrero, se recogen otros 450 litros en 24 horas en la isla de La Palma.

-16 de febrero de 1989: Inundaciones en Canarias. Las intensas lluvias descargan 140 litros/m2 en Las Palmas y 112 en Lanzarote.

-2 de febrero de 2010: Fuertes lluvias en Canarias, donde se recogen 224 litros/m2 en San Mateo.

-19 de febrero de 2017: Extraordinaria tromba de agua en Málaga, que descarga 145 litros/m2, 85 de ellos en sólo una hora.

TEMPORALES DE VIENTO

-15/16 de febrero de 1941: Una borrasca extraordinariamente profunda, con 951 milibares de presión atmosférica en su centro, desencadena una intensa surada en el Cantábrico, con rachas de viento superiores a los 180 km./h. El fuerte viento aviva las llamas de un pavoroso incendio en el centro de Santander, donde el fuego arrasa 37 calles.

-6 de febrero de 1963: Racha máxima de 126 km./h. en Granada-Armilla.

-25 de febrero de 1989: Al menos 16 personas mueren durante uno de los temporales de viento más intensos de la segunda mitad del siglo XX. En el Cantábrico las olas alcanzan alturas de 14 metros y las rachas de viento valores récord en numerosas zonas. En la ciudad de Valencia hubo más de un centenar de rachas superiores a los 100 km./h., con una máxima de 117 que se mantiene como récord.

1 de febrero de 2009: Tornado en Málaga.

-23 de febrero de 2010: Tornado en Jerez de los Caballeros (Badajoz).

TEMPERATURAS EXTRAORDINARIAS

-25 de febrero de 1944: Albacete registra una temperatura de -22,5 ºC.

-4 de febrero de 1954: Mínima absoluta de -3,8 ºC en el aeropuerto de Málaga.

-Febrero de 1956: -32 ºC en Estany Gento (Lleida), temperatura mínima absoluta oficial registrada en España (día 2); -12 ºC en San Sebastián-Igueldo (día 3); -7,2 ºC en Valencia, -7,3 ºC en Castellón y -10 ºC en Barcelona-Fabra (el día 11 los tres registros), y -10 º en el aeropuerto de Palma de Mallorca (día 12).

-5 de febrero de 1963: Mínima absoluta de -14,3 ºC en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

-21 de febrero de 2004: Mínima absoluta de -4,3 ºC en el aeropuerto de A Coruña.

-13 de febrero de 2012: Temperaturas mínimas de -10 ºC en el aeropuerto de Granada y de -9,4 ºC en Escorca (Baleares).

Fuente El País - España