¿Cómo sobrevive un animal que se queda sin el 100% de su territorio?

Ciencia
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El murciélago de herradura de Willard fue descubierto en la República Democrática del Congo en 2013 y lo más probable es que se extinga en unas décadas. Con él, hasta la mitad de las especies endémicas del corazón de África estarán amenazadas en los próximos 50 años. Hasta ahora tenían que lidiar con el avance de los humanos, su agricultura y su ganadería, que les iban comiendo su territorio. Ahora el cambio climático ha tomado el relevo y les arrebatará hasta dos tercios del que les queda. A algunos animales, como este quiróptero, los dejará literalmente sin espacio.

El murciélago de Willard fue encontrado en las selvas montañosas de la R. D. del Congo, en pleno rift Albertino. Se trata de una extensa falla situada al este del África central y que va desde el lago Alberto al norte hasta el Tanganica al sur. La región, que ocupa unos 350.000 km2, alberga la mayor concentración de especies endémicas de toda África, muchas amenazadas, como las dos subespecies de gorila oriental, los monos dorados de las montañas Virunga o la cecilia de Fisher, una extraña criatura anfibia.

"En los años 60 y hasta comienzos de los 70 [del siglo pasado], los elefantes pastaban en la mayor parte del rift Albertino y entre las áreas protegidas pero ahora muchas de estás áreas son islas entre los campos cultivados y solo en las más grandes quedan elefantes", dice Andy Plumptre, zoólogo de la Universidad de Cambridge y, durante 16 años, responsable del programa del rift Albertino de la Sociedad para la Conservación de la Vida Salvaje (WCS, por sus siglas en inglés).

La agricultura le ha arrebatado un tercio de sus tierras a los animales del rift Albertino

Plumptre ha investigado la situación actual y futura del rift. El trabajo, publicado recientemente, muestra como la zona donde se abrieron los primeros parques nacionales de África, como el de Virunga hace casi un siglo, está en peligro. Casi un tercio de su superficie original ha sucumbido ante el avance de la agricultura y la ganadería. "La pérdida de hábitat empezó hace al menos 2.000 años, con registros de polen que ilustran que la agricultura empezó entonces a expandirse, en especial en la región de los volcanes Virunga. Pero la mayor pérdida se ha producido en los pasados 50 años, en los que la población humana ha crecido mucho", comenta el científico británico.

De media, las más de 160 especies endémicas estudiadas han perdido casi el 40% de su hábitat ante el avance de la agricultura y en algunas llega hasta el 90%. El crecimiento demográfico en la región, con entre un 2% y un 3% de aumento anual, no parece que vaya a rebajar la presión sobre las selvas que quedan. Por suerte, el 30% del rift Albertino restante sin degradar por los humanos está dentro de zonas protegidas. La cifra podría subir hasta el 46% si se cumplen los planes anunciados de crear tres nuevas reservas la región.

el paisaje de la falla Albertina está salpicado de montañas y volcanes como el Nyiragongo, uno de los más activos del mundo.
el paisaje de la falla Albertina está salpicado de montañas y volcanes como el Nyiragongo, uno de los más activos del mundo.

Ese porcentaje podría salvar la vida que queda en la falla Albertina si no fuera por otro peligro, también de origen humano, que el estudio de Plumptre y sus colegas destaca para el futuro: el cambio climático. Hasta ahora las regiones tropicales parecían relativamente a salvo del calentamiento global. "Aunque los impactos se percibirán antes en las regiones polares ya que se están calentando más rápido, también habrá consecuencias en las tropicales, en especial para las especies de regiones montañosas como estas, que han evolucionado para vivir en un clima más fresco y probablemente estén menos preparadas para tolerar temperaturas más cálidas", argumenta Plumptre.

El cambio climático obligará a muchas especies a moverse a las cimas de las montañas

El fenómeno de la traslación de especies ya se ha observado en otras regiones, en especial en las templadas del hemisferio norte. A medida que aumenta la temperatura, tanto especies animales como vegetales desplazan su distribución a latitudes más altas (hacia los polos) o altitudes más elevadas (montaña arriba). "Tendrán que desplazarse ladera arriba para mantenerse en la misma franja térmica y cuando lleguen a las cimas de las montañas se extinguirán a menos que evolucionen rápidamente para tolerar las temperaturas más cálidas que, dado que el proceso tomará apenas 60 años, no parece muy probable", sostiene el zoólogo de Cambridge.

La estimación que hacen ellos es que, para 2080 y suponiendo que la agricultura no avance, el cambio climático hará inhabitable el 69% de las tierras del rift para la mayoría de sus especies endémicas. Aunque habrá siete de ellas que se verán favorecidas, el resto perderá territorios. Hoy, 30 especies se encuentran amenazadas. En 2080, la cifra se triplicará. Para 34 de ellas, la contracción del hábitat será del 90%. Incluso, una decena de ellas, como el murciélago de herradura de Willard o la cecilia de Fisher, perderán el 100% de su territorio. Es decir, o se las saca de sus áreas en el rift Albertino o desaparecerán.

Fuente El País - España