Es quizás la imagen que mejor representa lo que está en juego en el juicio iniciado ayer contra el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, por ocultar los abusos contra menores de un cura bajo su mando, Bernard Preynat. El religioso más influyente de Francia, amigo de varios Papas, llegó ayer sin hacer declaraciones al tribunal correccional y se sentó con la mirada en todo momento fija bien al frente o bien al suelo —en las más de seis horas de audiencia no se giró ni una sola vez hacia las víctimas que lo acusan de silencio, ni tuvo un solo gesto hacia ellas pese a estar a centímetros de distancia—, sin romper su mutismo salvo

El papa Francisco ha denunciado este lunes los abusos sexuales a menores, muchos cometidos por sacerdotes, como "una de las plagas de nuestro tiempo" y los ha calificado de "crimen vil", en un discurso al cuerpo diplomático acreditado ante el Vaticano en el que también ha criticado la violencia contra la mujer.

Las nuevas leyes sobre sacrificios animales que entran en vigor este año en Bélgica han soliviantado los ánimos de las comunidades judía y musulmana. En Flandes está prohibido matarlos sin aturdimiento previo desde comienzos de enero. En septiembre, justo después de la festividad islámica del sacrificio, sucederá lo mismo en Valonia. Bruselas, la otra región belga, todavía no ha impuesto restricciones, pero el debate está sobre la mesa.

François Devaux está nervioso. Y contento. Pero sobre todo nervioso. ¿O contento? Todo a la vez, confiesa. Al fin y al cabo, este hombre de 39 años que a los 11 fue víctima de los abusos sexuales de un cura y que hoy es uno de los principales responsables de que en Francia el problema de la pederastia en la Iglesia haya dejado de ser un tabú, está a punto de llegar a la meta. Pase lo que pase durante el juicio que comienza este lunes en Lyon contra el cardenal Philippe Barbarin, el responsable más alto de la jerarquía eclesiástica gala acusado de silenciar casos de curas pederastas, Devaux siente que ya ha ganado la batalla principal: que

El Obispado de Terrassa investiga a uno de sus sacerdotes por un supuesto caso de abusos sexuales cometido en la diócesis de Beauvais, situada al norte de Francia. Aunque los hechos sucedieron hace más de tres décadas, entre los años 1974 y 1977, la víctima ha dado ahora el paso de denunciarlo ante las autoridades eclesiásticas.

La escultura que Jaume Plensa estaba negociando instalar en Montserrat desde hace casi un año ya tiene fecha y lugar: será el próximo mayo y en el atrio de la basílica. La pieza será la guinda a una exposición de obras del reconocido artista que acogerá el espacio de arte Pere Pruna de la abadía.

“Hoy, oficial y canónicamente, os convertís en la decimoquinta Iglesia en el bendito coro de las iglesias autocéfalas. El futuro es vuestro y debéis luchar por lograr la paz”, declaró Bartolomé durante la ceremonia en un mensaje especialmente dirigido al Patriarcado de Moscú, al que recordó su preeminencia en la jurisdicción canónica, y a la situación en Ucrania, dividida desde la revuelta proeuropea de 2014, la anexión rusa de Crimea y el conflicto secesionista en el Donbás, que ya ha provocado unos 10.000 muertos.

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