Lucha por la inmortalidad: Una mirada a la empresa que busca superar a la muerte con la criogenia

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Desde hace medio siglo existen personas que esperan poder ser devueltas a la vida mediante la ciencia y la tecnología del futuro. Se trata del proceso de criogenización, que consiste en la congelación del cuerpo al momento de la muerte. RT ha visitado la primera de las tres empresas en el mundo dedicadas a este tipo de tratamiento.

Se trata de Alcor, una organización sin fines de lucro con sede en Arizona (Estados Unidos) que nació en la década de 1970 de la mano de Linda Chamberlain. Este proveedor, líder de lo que denomina "servicios de extensión de la vida", está enfocado en aquellos capaces de creer o visualizar su vuelta a la vida a través de un letargo a -196 °C.

"Éramos considerados lunáticos"

El primer paciente de Alcor fue el suegro de Chamberlain. Posteriormente, su marido y su madre también formaron parte de las más de 150 personas crionizadas. Hay de todas las edades y de numerosos países: famosos, niños e incluso 60 mascotas de clientes.

"La tecnología ha cambiado tanto en los últimos 45 años, que hemos pasado de ser considerados lunáticos a estar en la vanguardia", asegura la fundadora.

Desde que alguien es considerado clínicamente muerto hasta que sus células u órganos lo están por completo, hay una ventana de tiempo que se aprovecha para detener ese proceso degenerativo. Para asegurarse de que esto se realice, los clientes deben portar un brazalete con el procedimiento a seguir y contratar un seguro especial. Crionizar todo el cuerpo cuesta 200.000 dólares y tan solo la cabeza, 80.000 dólares. 

"Ese es el futuro que prefiero"

"Quiero que escaneen mi cerebro, vean dónde están conectadas las células y entonces hacer un modelo de ordenador basado en mi cerebro. Me convertiré en un robot, en esencia. Ese es el futuro que prefiero, porque creo que será posible conseguirlo mucho antes", manifiesta Robin Hansen, quien ha decidido conservar su cabeza al morir.

Hasta el momento no existen experimentos que hayan logrado descongelar sin daños especímenes humanos, aunque órganos de animales sí han sido recuperados con éxito. Aun así, este lugar alberga esperanza en la ciencia del futuro.

Fuente RT