Enfermedad de la piel se ‘come en carne viva’ joven

Fuente: El Dia

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SANTO DOMINGO.-Cuando se oculta el sol inicia el mayor calvario, pues los gritos de su hija por la incomodidad física ahuyentan la paz nocturna, impidiéndoles descansar.

Esta es la descripción más aproximada a la penosa realidad que viven Yacaira Encarnación, una joven de 15 años, y su hija de dos, oriundas del paraje Guatapanal del municipio El Cercado, provincia San Juan de la Maguana.

Ambas padecen de una extraña enfermedad en la piel desde que nacieron, la cual les ha impedido tener una vida normal.

A los dos días de ver nacer su hija, Yacaira se dio cuenta de que la contagió con la afección que solo sabe que está en su sangre y no ha podido sanar.

Hoy la joven se ahoga en el llanto y la pena de ver cómo ese mal que le traspasó a su hija, se “come en carne viva” los miembros de su pequeño cuerpo.

Las llagas y el ardor constante son los enemigos que las mantienen bajo el aislamiento y la desesperanza.

Encarnación confesó a reporteros de EL DÍA que para poder dormir a su bebé le unta aceite para cocinar en su cuerpo, único recurso al que tiene alcance para calmarla.

Cuenta que se siente triste e impotente porque no tiene las fuerzas para hacer más por ella, pues vive de la solidaridad de sus dos abuelos Luis Herrera, de 78 años, y Josefina Encarnación, de 76, quienes del poco dinero que consiguen les da a penas para comer.

Para Yacaira, esta enfermedad es la barrera que le ha impedido terminar la primaria, porque en su escuela no la aceptan y actualmente está confinada a su suerte.

La luz en el túnel

El caso se hizo viral en las redes sociales y despertó la solidaridad de las fundaciones Cruz Jiminián y Jompeame, que asumieron el caso para darle solución bajo la dirección del Consejo Nacional de la Niñez (Conani).

El doctor Cruz Jiminián informó a EL DÍA que una ambulancia de su clínica se trasladó hoy a dicho paraje en busca de los afectados, a fin de ser tratados en la capital con dermatólogos, pediatras y toda la ayuda que requieran.

El especialista afirmó que estas laceraciones en el cuerpo pueden afectar sus riñones y el corazón, con la generación de una septicemia (bacteria en la sangre), la cual es una infección grave y potencialmente mortal.

Manos solidarias

—1— Colaboración
La Fundación Jompeame verá las necesidades materiales de la familia para suplirlas.
—2— Salud
Fundación Cruz Jiminián asumirá los gastos médicos y el traslado de los afectados.
—3— Esfuerzos
Desde la capital se gestiona, a través del Instituto Nacional de la Vivienda (Invi), la readecuación de su vivienda, la cual está en muy mal estado.

Fuente (Fotos y Texto) El Día